{"id":2641,"date":"2022-03-29T19:00:08","date_gmt":"2022-03-29T22:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/?p=2641"},"modified":"2022-03-29T19:44:05","modified_gmt":"2022-03-29T22:44:05","slug":"volvemos-a-compartir-por-su-actualidad-el-articulo-la-ecologia-una-cultura-de-la-relacion-elena-lasida-revue-detique-et-de-theologie-morale-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/2022\/03\/29\/volvemos-a-compartir-por-su-actualidad-el-articulo-la-ecologia-una-cultura-de-la-relacion-elena-lasida-revue-detique-et-de-theologie-morale-2018\/","title":{"rendered":"Volvemos a compartir, por su actualidad, el art\u00edculo: La Ecolog\u00eda, una Cultura de la Relaci\u00f3n. Elena Lasida  Revue d\u2019\u00e9tique et de th\u00e9ologie morale 2018"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Revue d\u2019\u00e9tique et de th\u00e9ologie morale 2018\/HS (n\u00ba Hors s\u00e9rie<\/em>) p. 85-101<\/strong><\/p>\n<p><strong>DOI 10.3917\/retm.299.0085<\/strong><\/p>\n<p>La enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em> propone, a trav\u00e9s la ecolog\u00eda integral, la creaci\u00f3n de una nueva cultura. No se trata solamente de respetar mejor la naturaleza, se trata de emprender una \u00abrevoluci\u00f3n cultural\u00bb (<em>LS 114<\/em>), de \u00abcambiar de paradigma\u00bb (<em>LS 108<\/em>), y de \u00abredefinir el progreso\u00bb (<em>LS 194<\/em>).<\/p>\n<p>La piedra angular de esta nueva cultura a construir radica en la relaci\u00f3n, concebida como valor central de la existencia. La relaci\u00f3n no aparece como un medio, sino como una finalidad. No es tampoco ni una consecuencia ni una externalidad positiva, sino el primer objetivo a procurar. Pero, en tanto que objetivo, la relaci\u00f3n no es una virtud preconcebida, sino un surgimiento. Es el proceso, mas que el resultado a lograr. La nueva cultura ecol\u00f3gica de esta manera est\u00e1 caracterizada sobretodo por su \u00abantropolog\u00eda relacional<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u00bb.<\/p>\n<p>Presentaremos esta nueva cultura a trav\u00e9s de tres aproximaciones diferentes y complementarias. Comenzaremos por lo que consideramos que sean los tres principios que estructuran la enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em>, puestos en resonancia con las cuatro reglas presentadas en la exhortaci\u00f3n <em>Evangelii Gaudium.<\/em> A continuaci\u00f3n veremos como esos principios desplazan el imaginario dominante sobre el buen vivir. Finalmente, pondremos en resonancia este nuevo imaginario asociado a la cultura ecol\u00f3gica con las pr\u00e1cticas concretas que dan una realidad hist\u00f3rica a este nuevo horizonte de vida.<\/p>\n<h3>LA \u00abCULTURA ECOL\u00d3GICA\u00bb<\/h3>\n<h3>EN TRES PRINCIPIOS Y CUATRO REGLAS<\/h3>\n<p>La cultura ecol\u00f3gica propuesta en <em>Laudato si\u2019<\/em> se puede caracterizar por tres principios fundantes: <em>todo est\u00e1 relacionado, todo est\u00e1 dado, todo es fr\u00e1gil. <\/em>Pero, esos tres principios se pueden aprehender mejor poni\u00e9ndolos en resonancia con las cuatro reglas que el papa Francisco presenta en la exhortaci\u00f3n <em>Evangelii Gaudium<\/em>: la realidad es superior a la idea, el todo es superior a las partes, la unidad es superior al conflicto, el tiempo es superior al espacio. Con la ayuda de esos tres principios y de esas cuatro reglas, esbozaremos los fundamentos y los contornos de esta nueva cultura a construir entorno a \u00abla ecolog\u00eda integral\u00bb.<\/p>\n<h4>Los tres principios que fundan la \u00abcultura ecol\u00f3gica\u00bb<\/h4>\n<p>El primer principio est\u00e1 formulado con la expresi\u00f3n que vuelve constantemente en la enc\u00edclica: <em>todo est\u00e1 relacionado. <\/em>Existe un enlace estructural entre la relaci\u00f3n a la tierra, la relaci\u00f3n a uno mismo, la relaci\u00f3n al otro y la relaci\u00f3n a Dios. Del hecho que <em>todo est\u00e1 relacionado<\/em>, la dimensi\u00f3n relacional aparece como central. El medio ambiente est\u00e1, el mismo, definido como una relaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Cuando se habla de \u00abmedio ambiente\u00bb, se indica particularmente una relaci\u00f3n, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos interpenetrados. (<em>LS <\/em>139)<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Esta interpenetraci\u00f3n entre la naturaleza y lo humano supone un destino com\u00fan entre todos los seres vivientes, y tambi\u00e9n, entre lo humano, los vegetales y los animales. Pero este lazo no es instrumental. La prioridad dado a lo humano condujo a creer que la tierra ten\u00eda \u00fanicamente por funci\u00f3n la de estar a servicio de las necesidades humanas. El papa recuerda sin embargo, que la naturaleza tiene una existencia y una finalidad propias en el conjunto de la creaci\u00f3n. Y llama al ser humano no solamente a \u00abrespetar\u00bb la naturaleza, sino y sobretodo a ponerse \u00aben comuni\u00f3n\u00bb con todos los seres vivos. (<em>LS 220<\/em>).<\/p>\n<p>Entre las diferentes relaciones que la enc\u00edclica pone en evidencia, hay una particularmente destacada: la que existe entre la pobreza humana y la pobreza de la tierra. La cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica y la cuesti\u00f3n social no pueden ser separadas como problemas independientes.<\/p>\n<p>Pero hoy no podemos dejar de reconocer que <em>un verdadero planteo ecol\u00f3gico se convierte siempre en un planteo social<\/em>, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar <em>tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>El segundo principio de esta nueva cultura esta fundado sobre la idea que <em>todo est\u00e1 dado, <\/em>es decir que la tierra sobre la que habitamos, as\u00ed como todos sus frutos, constituyen un don que recibimos gratuitamente. Este don est\u00e1 puesto en relaci\u00f3n con uno de los grandes principios del Pensamiento Social de la Iglesia: el destino universal de los bienes, recordando que este principio se impone sobre el derecho de propiedad. La tierra no nos pertenece, la hemos recibido para conservarla y hacerla fructificar. La tierra con todos sus bienes es un don de Dios que debe beneficiar al conjunto de los humanos no solamente a aquellos que son capaces de apropi\u00e1rsela: <em>\u00abLa tierra nos precede y nos ha sido dada\u00bb <\/em>(<em>LS 67<\/em>).<\/p>\n<p>El reconocimiento de este don debe conducir ante todo a una actitud de \u00abgratitud y gratuidad\u00bb (<em>LS 220<\/em>). Es as\u00ed que el himno de san Francisco de Asis \u2013 que, por otra parte, ha dado nombre a la enc\u00edclica \u2013 est\u00e1 inscripto en el cuerpo del texto como invitaci\u00f3n a alabar a Dios por este don recibido (<em>LS 87<\/em>). Igualmente las dos plegarias que cierran el documento se inscriben tambi\u00e9n en esa actitud de gratitud y alabanza.<\/p>\n<p>Finalmente, el tercer principio fundante de la cultura ecol\u00f3gica puede ser formulado por la expresi\u00f3n: <em>todo es fr\u00e1gil<\/em>. El papa recuerda permanentemente la fragilidad de la creaci\u00f3n: la de la vida humana y la de la naturaleza. Y esta fragilidad no es solamente un llamado a la protecci\u00f3n, solicita sobretodo la creatividad humana para marcar \u00abun nuevo comienzo\u00bb.<\/p>\n<p>Es as\u00ed que \u00ablos gemidos del nacimiento\u00bb evocados al comienzo del texto hacen eco con la referencia a la <em>Carta de la Tierra<\/em> que el papa retoma textualmente al fin de su documento:<\/p>\n<p>\u00abComo nunca antes en la historia, el destino com\u00fan nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo [\u2026] Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resoluci\u00f3n de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia, la paz\u00a0 por la alegre celebraci\u00f3n de la vida<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u00bb<\/p>\n<p>No hay nuevo comienzo sin fragilidad, no hay creaci\u00f3n posible en la plenitud, no hay vida nueva sin traves\u00eda de la muerte. La fragilidad aparece as\u00ed como una fuente de vida. Es as\u00ed que este grito desgarrador que emerge viendo la tierra destruida y al ser humano denigrado, se convierte en una invitaci\u00f3n a crear m\u00e1s que a reparar.<\/p>\n<p>Se puede entonces decir que estos tres principios \u2013 todo est\u00e1 relacionado, todo est\u00e1 dado y todo es fr\u00e1gil &#8211; entorno a los cuales est\u00e1 estructurada la enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019,<\/em> constituyen los fundamentos de la nueva cultura ecol\u00f3gica. La relaci\u00f3n m\u00e1s que el \u00e9xito individual, la gratuidad m\u00e1s que el intercambio mercantil y la fragilidad m\u00e1s que la solidez, se vuelven los pilares entorno a los cuales se teje el vivir juntos. No se trata de remplazar un principio por otro sino de invertir el orden de prioridad y pasar de una l\u00f3gica de oposici\u00f3n a una l\u00f3gica de complementariedad: de pensar el \u00e9xito personal como aquel que ante todo genera una relaci\u00f3n, de concebir el intercambio mercantil como aquel que vuelve posible la gratuidad, de encarar una solidez que se construye gracias a y no contra la fragilidad. Se mide as\u00ed en qu\u00e9 medida la ecolog\u00eda integral conlleva una verdadera \u00abrevoluci\u00f3n cultural\u00bb, puesto que invierte y articula las l\u00f3gicas que ordenan nuestra vidas individuales y colectivas.<\/p>\n<h3>Las cuatro reglas que regulan la \u00abcultura ecol\u00f3gica\u00bb<\/h3>\n<p>Con la finalidad de favorecer la aparici\u00f3n de esta nueva cultura ecol\u00f3gica fundada en los tres principios que se acaban de evocar, se pueden movilizar las cuatro reglas que el papa ha presentado en la exhortaci\u00f3n <em>Evangelii Gaudium (EG). <\/em>Estas reglas son retomadas separadamente tanto en la enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019<\/em> como en otros escritos y mensajes del papa. Entonces de puede decir es estas reglas estructuran de una cierta manera el pensamiento del papa, y nos permiten comprender mejor el alcance y el reto de la conversi\u00f3n ecol\u00f3gica propuesta.<\/p>\n<p>Las cuatro reglas est\u00e1n introducidas\u00a0 por una imagen que puede ser puesta en resonancia con la figura de la \u00abcasa com\u00fan\u00bb propuesta por <em>Laudato si\u2019<\/em> . Se trata de la imagen de un <em>poliedro<\/em>, que el papa diferencia de la esfera. En la esfera, las partes han desaparecido, se han fusionado, mientras que en poliedro, cada parte guarda su singularidad, y en conjunto componen una totalidad. En la esfera, cada punto est\u00e1 equidistante del centro: la armonizaci\u00f3n se vuelve uniformizaci\u00f3n. Mientras que en el poliedro, cada punto ocupa un lugar \u00fanico y diferente. Una casa com\u00fan bajo la forma de un poliedro ser\u00eda una casa donde las diferencia no est\u00e1n borradas como en la esfera, sino que est\u00e1n puestas en di\u00e1logo. El conjunto no es el resultado de la fusi\u00f3n, sino de una puesta en relaci\u00f3n de las singularidades de cada parte. El poliedro brinda as\u00ed una forma visual a la l\u00f3gica \u00abdial\u00f3gica\u00bb que deber\u00eda caracterizar la cultura ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Esta imagen est\u00e1 inmediatamente completada por la propuesta de cuatro reglas (<em>EG cap\u00edtulo 4<\/em>):<\/p>\n<ul>\n<li>la realidad es m\u00e1s importante que la idea;<\/li>\n<li>el todo es superior a la parte;<\/li>\n<li>la unidad prevalece sobre el conflicto;<\/li>\n<li>el tiempo es superior al espacio.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas reglas permiten precisar y ampliar los principios que fundan la cultura ecol\u00f3gica. La primera propone una postura general y las tres siguiente pueden ser asociadas respectivamente a cada uno de los principios evocados.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La realidad es m\u00e1s importante que la idea<\/h3>\n<p>La exhortaci\u00f3n <em>Evangelii Gaudium <\/em>especifica as\u00ed la significaci\u00f3n de esta regla:<\/p>\n<ol start=\"231\">\n<li>Existe tambi\u00e9n una tensi\u00f3n bipolar entre la idea y la realidad. La realidad simplemente es, la idea se elabora. Entre las dos se debe instaurar un di\u00e1logo constante, evitando que la idea termine separ\u00e1ndose de la realidad. Es peligroso vivir en el reino de la sola palabra, de la imagen, del sofisma. De ah\u00ed que haya que postular un tercer principio: la realidad es superior a la idea. Esto supone evitar diversas formas de ocultar la realidad: los purismos ang\u00e9licos, los totalitarismos de lo relativo, los nominalismos declaracionistas, los proyectos m\u00e1s formales que reales, los fundamentalismos ahist\u00f3ricos, los eticismos sin bondad, los intelectualismos sin sabidur\u00eda.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Seg\u00fan esta regla, la realidad no es un estado bruto a corregir, sino un lugar de revelaci\u00f3n. La idea, as\u00ed que la norma, no pueden jamas rendir cuenta, de manera integral a la complejidad y la diversidad de la realidad. Entonces, esta regla dice tambi\u00e9n algo sobre la manera de ubicarse frente a la idea o frente al conocimiento en general. Alerta contra la reducci\u00f3n ineludible de la realidad a la idea e invita a una confrontaci\u00f3n y reformulaci\u00f3n permanente de la idea de cara a la realidad.<\/p>\n<p>Por este hecho, esta regla nos invita a situarnos frente a la crisis ecol\u00f3gica, como siendo un espacio de revelaci\u00f3n m\u00e1s que un problema a resolver: un lugar que revela algo nuevo relativo al sentido de la vida, un lugar que desplaza nuestro imaginario de la buena vida, un lugar que manifiesta una nueva forma de presencia de Dios en la historia. Es en este sentido que la ecolog\u00eda puede volverse la base de la construcci\u00f3n de una nueva cultura.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El todo es superior a la parte<\/h3>\n<p>Esta regla podr\u00eda se muy mal interpretada haciendo creer que postula una predominancia de lo colectivo sobre lo individual. Pero no es el significado dado por la exhortaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Entonces, no hay que obsesionarse demasiado por cuestiones limitadas y particulares. Siempre hay que ampliar la mirada para reconocer un bien mayor que nos beneficiar\u00e1 a todos. Pero hay que hacerlo sin evadirse, sin desarraigos. Es necesario hundir las ra\u00edces en la tierra f\u00e9rtil y en la historia del propio lugar, que es un don de Dios. Se trabaja en lo peque\u00f1o, en lo cercano, pero con una perspectiva m\u00e1s amplia. Del mismo modo, una persona que conserva su peculiaridad personal y no esconde su identidad, cuando integra cordialmente una comunidad, no se anula sino que recibe siempre nuevos est\u00edmulos para su propio desarrollo. (<em>EG 235<\/em>)<\/p>\n<p>El todo es superior a la parte puesto que no se puede reducir a la suma de las partes: el todo no es \u00fanicamente una cuesti\u00f3n de n\u00famero, sino sobretodo es una cuesti\u00f3n de relaci\u00f3n. Es lo que enlaza las partes que hacen al todo. De este hecho, hay una relaci\u00f3n de interdependencia entre el todo y las partes: la parte compone el todo y el todo alimenta cada parte. Hay as\u00ed una interdependencia estructural entre lo individual y lo colectivo, entre lo local y lo global, entre lo micro y lo macro. Esta interdependencia se traduce por una doble actitud a mantener: lo particular debe siempre ser puesto en perspectiva del todo y la totalidad debe estar enraizada en cada situaci\u00f3n particular.<\/p>\n<p>Esta regla puede ser asociada al primer principio derivado de <em>Laudato si\u2019: todo est\u00e1 relacionado.<\/em> La \u00abcasa com\u00fan\u00bb no es solamente un espacio de reuni\u00f3n, sobretodo es un lugar de puesta en com\u00fan. El di\u00e1logo al cual el papa invita de manera recurrente en la enc\u00edclica constituye la clave de esta puesta en contacto. La interdependencia entre el todo y las partes toma forma en el seno de la Creaci\u00f3n no solamente en relaci\u00f3n a la comunidad humana sino hacia todos los seres vivos. La enc\u00edclica invita as\u00ed a ponerse \u00aben comuni\u00f3n\u00bb\u00a0 con todos los seres vivos. Esta comuni\u00f3n significa entonces que cada ser, humano y natural debe ser puesto en la perspectiva de la Creaci\u00f3n en su conjunto, pero tambi\u00e9n que la Creaci\u00f3n se debe enraizar en cada situaci\u00f3n particular.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La unidad es superior al conflicto<\/h3>\n<p>Esta regla puede parecer en su formulaci\u00f3n, bastante banal. Sin embargo, supone una concepci\u00f3n de la unidad que no es para nada banal, puesto que est\u00e1 fundada en la \u00abcomuni\u00f3n\u00bb de las diferencias y no en su supresi\u00f3n:<\/p>\n<ol start=\"230\">\n<li>De este modo, se hace posible desarrollar una comuni\u00f3n en las diferencias, que s\u00f3lo pueden facilitar esas grandes personas que se animan a ir m\u00e1s all\u00e1 de la superficie conflictiva y miran a los dem\u00e1s en su dignidad m\u00e1s profunda. Por eso hace falta postular un principio que es indispensable para construir la amistad social: la unidad es superior al conflicto. La solidaridad, entendida en su sentido m\u00e1s hondo y desafiante, se convierte as\u00ed en un modo de hacer la historia, en un \u00e1mbito viviente donde los conflictos, las tensiones y los opuestos pueden alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida.<\/li>\n<li>El anuncio de paz no es el de una paz negociada, sino la convicci\u00f3n de que la unidad del Esp\u00edritu armoniza todas las diversidades. Supera cualquier conflicto en una nueva y prometedora s\u00edntesis.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Esta regla correponde bien\u00a0 a la imagen del poliedro indicada anteriormente: la unidad no borra las particularidades de cada componente, m\u00e1s bien las pone en \u00abcomuni\u00f3n\u00bb, es decir en di\u00e1logo. La explicaci\u00f3n de esta regla agrega referencias interesantes para pensar esta puesta en comuni\u00f3n. Propone el concepto de \u00abamistad social\u00bb, dando as\u00ed idea a una sociedad representada no por la uniformidad, sino por la calidad de sus relaciones, consideradas como relaciones de amistad. La unidad aparece as\u00ed como una \u00abrealidad multiforme\u00bb donde las tensiones engendran algo de com\u00fan y nuevo. Enfin, la unidad encarada est\u00e1 signada por la \u00abpaz\u00bb, considerada no como un simple compromiso, sino m\u00e1s bien como la construcci\u00f3n de una \u00abs\u00edntesis nueva y prometedora\u00bb.<\/p>\n<p>Esta regla sobre la unidad se puede poner en relaci\u00f3n con el segundo principio identificado a partir de la enc\u00edclica <em>Laudato si\u2019: todo est\u00e1 dado. <\/em>Ya que la experiencia del don vuelve posible la desapropiaci\u00f3n necesaria para construir la unidad propuesta. La unidad construida a partir de las propiedades individuales se vuelven un simple compromiso. Es el caso por ejemplo de las \u00abcopropiedades\u00bb : cada copropietario intenta ante todo defender su propiedad individual. La unidad construida a partir de lo que nos ha sido dado deviene comuni\u00f3n. La cultura ecol\u00f3gica que <em>Laudato si\u2019<\/em> nos invita a construir remite a ese tipo de unidad que toma forma a partir del don recibido.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El tiempo es superior al espacio<\/h3>\n<p>Finalmente, una \u00faltima regla cuya formulaci\u00f3n puede parecer un poco enigm\u00e1tica, poniendo en relaci\u00f3n el tiempo con el espacio. El significado dado en <em>Evangelii Gaudium <\/em>permite aproximarla al tercer y \u00faltimo pilar identificado en <em>Laudato si\u2019: todo es fr\u00e1gil.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>Este principio permite trabajar a largo plazo, sin obsesionarse por resultados inmediatos. Ayuda a soportar con paciencia situaciones dif\u00edciles y adversas, o los cambios de planes que impone el dinamismo de la realidad. Es una invitaci\u00f3n a asumir la tensi\u00f3n entre plenitud y l\u00edmite, otorgando prioridad al tiempo. Uno de los pecados que a veces se advierten en la actividad sociopol\u00edtica consiste en privilegiar los espacios de poder en lugar de los tiempos de los procesos. Darle prioridad al espacio lleva a enloquecerse para tener todo resuelto en el presente, para intentar tomar posesi\u00f3n de todos los espacios de poder y autoafirmaci\u00f3n. Es cristalizar los procesos y pretender detenerlos. Darle prioridad al tiempo es ocuparse de<em>iniciar procesos m\u00e1s que de poseer espacios<\/em>. El tiempo rige los espacios, los ilumina y los transforma en eslabones de una cadena en constante crecimiento, sin caminos de retorno. Se trata de privilegiar las acciones que generan dinamismos nuevos en la sociedad e involucran a otras personas y grupos que las desarrollar\u00e1n, hasta que fructifiquen en importantes acontecimientos hist\u00f3ricos. Nada de ansiedad, pero s\u00ed convicciones claras y tenacidad.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>Decir que el tiempo es superior al espacio se vuelve as\u00ed una invitaci\u00f3n a \u00abiniciar procesos m\u00e1s que poseer espacios\u00bb. Esta invitaci\u00f3n se traduce entonces por una serie de desplazamientos a vivir. Se trata, primeramente, de desplazar la prioridad dada al corto plazo y al resultado inmediato hacia el largo plazo y el resultado duradero. Se trata, igualmente, de desplazar la b\u00fasqueda de una previsi\u00f3n perfecta y absoluta del futuro hacia la recepci\u00f3n de lo inesperado. Se trata, finalmente, de desplazar las ganas de poseer para mejor dominar y controlar, desplazar esas ganas hacia la puesta en movimiento y la apertura de procesos que ser\u00e1n continuados por otras personas o grupos.<\/p>\n<p>En este sentido, el tiempo superior al espacio puede ser asociado con la aproximaci\u00f3n positiva a la fragilidad revelada en <em>Laudato si\u2019<\/em>. Privilegiar el tiempo sobre el espacio supone, en efecto, una cierta fragilidad: la de perder el control total sobre lo que se produce, la de desapropiarse del resultado de la acci\u00f3n realizada, la de aceptar un resultado diferente a aquel que estaba esperado. Sin embargo, es \u00fanicamente esta fragilidad la que da lugar a la emergencia de lo radicalmente nuevo. En tanto que se est\u00e1 en la l\u00f3gica del dominio y del control absoluto, se permanece en la repetici\u00f3n de lo que ya est\u00e1 conocido. La creaci\u00f3n no tiene lugar en la plenitud y la perfecci\u00f3n, toma forma \u00fanicamente cuando se deja un cierto espacio al vac\u00edo. La cultura ecol\u00f3gica no brinda soluciones todas hechas y maneras de actuar preconcebidas que simplemente solo falta ponerlas en pr\u00e1ctica. Por el contrario, se trata de una cultura en construcci\u00f3n permanente, que permite iniciar procesos hacia nuevos posibles.<\/p>\n<p>Tres principios y cuatro reglas para esbozar esta nueva cultura ecol\u00f3gica a construir. A partir de la relaci\u00f3n, la gratuidad y la fragilidad, se concibe de una manera diferente la realidad, el colectivo, la unidad y el tiempo. Esta cultura definida por la interdependencia, m\u00e1s que por la autosuficiencia, por la diversidad m\u00e1s que por la uniformidad, por el movimiento m\u00e1s que por la estabilidad desplaza bien evidentemente nuestras maneras de \u00abhacer\u00bb pero sobre todo y ante todo nuestra raz\u00f3n \u00abde ser\u00bb.<\/p>\n<h3>La \u00abcultura ecol\u00f3gica\u00bb como un nuevo imaginario del buen vivir<\/h3>\n<p>Si la conversi\u00f3n ecol\u00f3gica puede ser fuente de una nueva cultura, ante todo debe desplazar el imaginario dominante sobre lo que constituye el buen vivir. Toda cultura est\u00e1 marcada por sus maneras de hacer (hablar, comer, habitar, trabajar y distraerse, etc.) pero tambi\u00e9n y sobre todo por una manera de ser y de devenir, es decir una cierta visi\u00f3n de lo que da sentido a la vida y permite mejorarla.<\/p>\n<p>En nuestras sociedades occidentales marcadas por la modernidad, se pueden identificar tres caracter\u00edsticas asociadas a su imaginario del buen vivir: la autonom\u00eda, la prosperidad y la seguridad.<\/p>\n<p>Primeramente, la autonom\u00eda individual, conquista mayor de la modernidad, permite liberarse de los modelos en los cuales el individuo est\u00e1 siempre bajo el control de la comunidad a la cual pertenece: la familia, el pueblo, el pa\u00eds, bajo la impronta del padre, del se\u00f1or o del rey. La imagen por excelencia de la autonom\u00eda individual es el auto: es signo de \u00e9xito y de libertad.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, la prosperidad asociada a la idea de crecimiento y evaluada por el aumento de la riqueza material y monetaria. El desarrollo encarado es entonces de orden exclusivamente cuantitativo y lineal. La vida com\u00fan se construye en torno a este ideal de prosperidad compartida, de bienestar para todos, que por otro lado se cre\u00eda que pod\u00eda aumentar al infinito. Sin necesidad de concertaci\u00f3n, un mismo ideal agrupaba a los individuos y los encaminaba en la misma direcci\u00f3n. La impresionante reconstrucci\u00f3n de la postguerra es la consecuencia pr\u00e1ctica de este sue\u00f1o com\u00fan.<\/p>\n<p>Finalmente, la seguridad de un futuro sin riesgos, de un bienestar siempre creciente pero siempre igual al modelo de origen. El riesgo cero, la previsi\u00f3n perfecta, la planificaci\u00f3n hasta los \u00faltimos d\u00edas, caracterizan el futuro esperado. Se protege al m\u00e1ximo de los riesgos eventuales: seguro de salud, seguro de incendio, seguro ante robos \u2026 Esta obsesi\u00f3n para asegurar el futuro da a veces la ilusi\u00f3n de ser eterno.<\/p>\n<p>La cultura ecol\u00f3gica desplaza este imaginario de la buena vida: la autonom\u00eda, la prosperidad y la seguridad adquieren un nuevo significado. Se presenta a menudo la crisis ecol\u00f3gica como un l\u00edmite y una restricci\u00f3n al ideal de la buena vida. Pero el l\u00edmite impuesto por la crisis ecol\u00f3gica no es solamente una rebaja del nivel de vida a esperar. Este l\u00edmite es una oportunidad para hacer emerger otro ideal de vida buena. Un ideal que ser\u00eda caracterizado por la interdependencia, la gratuidad y lo inesperado.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La autonom\u00eda: pasar de la independencia a la interdependencia<\/h3>\n<p>El principio de que \u00abtodo est\u00e1 ligado\u00bb asociado a la regla que indica que el todo es superior a las partes, invita a rever la noci\u00f3n de autonom\u00eda. Pensada a menudo como independencia y autosuficiencia hace desaparecer la dimensi\u00f3n relacional de la vida. Por el contrario, la cultura ecol\u00f3gica remite la relaci\u00f3n al centro de la vida y de aquello que hace vivir. Esta valorizaci\u00f3n de la relaci\u00f3n no supone el abandono del ideal de autonom\u00eda, sino m\u00e1s bien su redefinici\u00f3n. Lo que brinda autonom\u00eda no es la independencia \u2013 el hecho de no depender de nadie \u2013 sino la interdependencia, es decir tener siempre algo que dar y algo que recibir del otro.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La prosperidad: pasar de la propiedad a la gratuidad<\/h3>\n<p>El principio de que \u00abtodo es dado\u00bb conduce a interrogar uno de los grandes fundamentos de nuestras sociedades modernas, el derecho a la propiedad. La mejora de la calidad de vida est\u00e1 siempre asociado al hecho de volverse propietario: de su casa principal, de una casa secundaria, de su auto\u2026 Y por este hecho, la prosperidad compartida supone que cada persona pueda volverse propietaria. Pero hay otra manera de pensar el compartir: a partir de la gratuidad. Compartir se vuelve entonces verdaderamente una puesta en com\u00fan y no solamente una redistribuci\u00f3n de los bienes disponibles.<\/p>\n<p>La prioridad de lo gratuito sobre la propiedad est\u00e1 se\u00f1alada por la Iglesia desde hace mucho tiempo, notoriamente a trav\u00e9s del principio del \u00abdestino com\u00fan de los bienes\u00bb considerado superior al derecho de propiedad. Entonces <em>Laudato Si\u2019 <\/em>nos invita a volver a este principio mayor del pensamiento social de la Iglesia y a hacer la de gratuidad un nuevo imaginario de la buena vida. Situarse frente a los bienes no como potenciales propietarios sino como beneficiarios de un don a compartir desplaza la manera de concebir lo com\u00fan: es menos el resultado de una desapropiaci\u00f3n que el de una verdadera comuni\u00f3n. Los bienes no nos pertenecen, nos han sido dados para construir la casa com\u00fan. Si la apropiaci\u00f3n conduce muy r\u00e1pido al conflicto, la gratuidad vuelve posible la uni\u00f3n.<\/p>\n<p>Se reencuentra as\u00ed la regla que define la unidad como superior al conflicto, asociada al principio que de que \u00abtodo est\u00e1 dado\u00bb<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La seguridad: pasar del dominio a lo inesperado<\/h3>\n<p>El principio de que \u00abtodo es fr\u00e1gil\u00bb que permite comprender la superioridad del tiempo sobre el espacio, invita a interrogar sobre lo que se entiende por seguridad. Muy r\u00e1pidamente asociada al dominio y al control para reducir al m\u00e1ximo lo imprevisto, la seguridad adquiere en <em>Laudato Si\u2019<\/em> otro significado. Del hecho que la fragilidad no es percibida como una amenaza sino como la promesa de lo nuevo posible, la seguridad consistir\u00eda m\u00e1s bien a crear las condiciones para acoger lo inesperado. No se sit\u00faa m\u00e1s del lado del dominio y del control, sino m\u00e1s bien desde el des-dominio y el soltar prenda que permite a lo radicalmente nuevo de emerger.<\/p>\n<p>Por este hecho, el imaginario ligado a la seguridad se desplaza: no est\u00e1 percibido como protecci\u00f3n de lo adquirido sino m\u00e1s bien como protecci\u00f3n de la capacidad creadora de los seres vivos. Y si la creaci\u00f3n no es concebida como fabricaci\u00f3n sino como generaci\u00f3n de algo que no est\u00e1 conocido por adelantado<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, la seguridad toma entonces la forma de una apuesta que domina el futuro.<\/p>\n<p>Un nuevo imaginario de vida nueva comienza as\u00ed a emerger. Un imaginario donde la autonom\u00eda esta concebida como interdependencia m\u00e1s bien que independencia, un imaginario donde la prosperidad est\u00e1 asociada a la gratuidad y a la capacidad de comuni\u00f3n m\u00e1s que a la propiedad, un imaginario donde lo que est\u00e1 por venir es promesa de novedad radical y desconocida m\u00e1s que seguridad de lo adquirido. Una vez esbozado este nuevo imaginario, se entonces ver que forma concreta puede tomar al interior de una nueva cultura.<\/p>\n<h3><em>La \u00abcultura ecol\u00f3gica\u00bb <\/em><\/h3>\n<h3><em>como una nueva manera de vivir juntos<\/em><\/h3>\n<p>Para dar un contenido concreto a esta nueva cultura ecol\u00f3gica a crear, identificamos ya de las semillas de este nuevo posible<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, que presentamos a trav\u00e9s tres nuevos imaginarios formulados a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La autonom\u00eda como interdependencia<\/h3>\n<p>La autonom\u00eda pensada como interdependencia nos invita a interrogarnos sobre nuestras elecciones de consumo y ahorro. \u00bfEs que lo hacemos \u00fanicamente en funci\u00f3n de nuestra satisfacci\u00f3n e inter\u00e9s individual o tomamos en cuenta el impacto de nuestras elecciones sobre los otros seres vivos? Hoy, los productos bio, as\u00ed que el comercio justo y las finanzas solidarias nos dan la posibilidad de hacer las elecciones de consumo y ahorro que tienen un impacto positivo tanto sobre la naturaleza como sobre el otro. No se trata de renunciar a la satisfacci\u00f3n individual para privilegiar lo colectivo, sino, por el contrario, se trata de integrar y articular el inter\u00e9s de los otros seres vivos con mi inter\u00e9s individual. Esta cuesti\u00f3n se puede tambi\u00e9n plantear a nivel macroecon\u00f3mico, interrogando la manera de organizar los intercambios mercantiles. En el mercado cl\u00e1sico, se toma siempre como hip\u00f3tesis de partida la oposici\u00f3n del inter\u00e9s entre el consumidor y el productor, es decir entre la demanda y la oferta. Pasar de la independencia a la interdependencia supone pensar el mercado en t\u00e9rminos de \u00abco-producci\u00f3n\u00bb: el consumidor integra en su elecci\u00f3n el inter\u00e9s del productor, y el productor integra en el suyo el inter\u00e9s del consumidor. Del inter\u00e9s individual, se pasa al inter\u00e9s mutuo o compartido. As\u00ed hace falta pensar de otra manera la l\u00f3gica mercantil. Entonces, este cambio de l\u00f3gica supone igualmente un cambio en los criterios de evaluaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica. Se trata de evaluar la actividad no solamente en funci\u00f3n de la ganancia generada, sino tambi\u00e9n por su relaci\u00f3n a la \u00abutilidad social y ambiental\u00bb, es decir su impacto sobre la sociedad, su capacidad de crear un lazo social, y su huella ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Estos desplazamientos a nivel de las elecciones individuales y al nivel de la organizaci\u00f3n y de la evaluaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica prefiguran otra concepci\u00f3n del progreso, como nos invita <em>Laudato si\u2019<\/em>: un progreso que no est\u00e1 considerado solamente en funci\u00f3n de la maximizaci\u00f3n del inter\u00e9s individual sino tambi\u00e9n de los otros y con la naturaleza. Un modelo de progreso donde la riqueza no es \u00fanicamente de orden material o financiera, sino igualmente y sobre todo de orden relacional.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La prosperidad como gratuidad<\/h3>\n<p>Imaginar el buen vivir, en t\u00e9rminos de gratuidad, m\u00e1s que de propiedad, invita a pensar en nuevas maneras de construir lo colectivo.<\/p>\n<p>Y es justamente la naturaleza la que nos puede ense\u00f1ar a hacerlo, inspir\u00e1ndonos de la relaci\u00f3n simbi\u00f3tica que la caracteriza. Cuando se observa la naturaleza, se ve una fuerte interdependencia entre vegetales y animales, marcada por un ciclo de vida que hace que los desechos de unos se vuelven los recursos para los otros. La naturaleza nos invita, as\u00ed, a inscribirnos igualmente en este ciclo simbi\u00f3tico y a salir de lo que el papa denomina la \u00abcultura del deshecho\u00bb. Vivir en simbiosis supone clasificar los desechos para que puedan ser reciclados, pero tambi\u00e9n consumir nuestros bienes hasta el final de su vida \u00fatil m\u00e1s que cambiarlos cuando la moda cambia. Entonces, la simbiosis supone igualmente flexibilizar uno de los fundamentos de nuestras sociedades modernas: la propiedad individual. Puesto que la simbiosis nos lleva a mutualizar la utilizaci\u00f3n de los bienes. Lo que hoy se denomina \u00abla econom\u00eda de la funcionalidad\u00bb traduce justamente esta relaci\u00f3n hacia los bienes que privilegia su uso y por lo tanto su funci\u00f3n, mas que el hecho de apropi\u00e1rselos. Un ejemplo t\u00edpico de este tipo de econom\u00eda son las bicicletas p\u00fablicas que existen hoy en d\u00eda en un gran n\u00famero de ciudades, permitiendo una misma bicicleta sea utilizada por diferentes personas en el mismo territorio. Esta simbiosis a nivel de los bienes supone entonces una simbiosis, tambi\u00e9n, a nivel de las relaciones entre los humanos: el hecho de reciclar, de mutualizar, implica situarse frente al otro en complementariedad m\u00e1s que rivalidad o en competencia. Esta complementariedad se encuentra igualmente en el modelo de la econom\u00eda circular: los desechos de una industria se vuelven la materia prima para otra. Pero este tipo de econom\u00eda supone tambi\u00e9n pensar diferentemente la producci\u00f3n concibi\u00e9ndola en productos que optimizan su utilizaci\u00f3n, aumentando la duraci\u00f3n de su vida, facilitando el mantenimiento y la reparaci\u00f3n, permitiendo la reutilizaci\u00f3n de las piezas aisladas, utilizando materiales reciclados. Es lo que se llama la \u00abeco-concepci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Esta simbiosis a nivel t\u00e9cnico puede producir una simbiosis a nivel humano y social llevando a las empresas en un mismo territorio a colaborar m\u00e1s que a rivalizar. Igualmente invita a desarrollar nuevas formas de colaboraci\u00f3n entre los diferentes actores sociales. La simbiosis material puede volverse as\u00ed una fuente de \u00abamistad social\u00bb.<\/p>\n<h3>\u00b7\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La seguridad como recepci\u00f3n de lo inesperado<\/h3>\n<p>Una manera concreta de pasar de dominio a la recepci\u00f3n de lo inesperado es la mutualizaci\u00f3n. Diversas formas de compartir y de puesta en com\u00fan se desarrollan hoy. Por ejemplo, el alquiler de herramientas de bricolaje permite que una misma herramienta sea utilizada por diferentes personas. El auto compartido permite que un mismo auto sea utilizado por muchas personas. El <em>coworking<\/em> permite que un mismo espacio sea utilizado por diferentes emprendedores. El <em>crowdfounding<\/em> permite compartir los recursos financieros entorno a proyecto comunes. Estas pr\u00e1cticas se multiplican de m\u00e1s en m\u00e1s: permiten una utilizaci\u00f3n m\u00e1s racional de los bienes, pero adem\u00e1s inventan nuevas modalidades de puesta en com\u00fan.<\/p>\n<p>Por este hecho, la mutualizaci\u00f3n aparece no solamente como una manera de consumir a menor costo, sino tambi\u00e9n como una experiencia nueva en t\u00e9rminos de relaci\u00f3n a los bienes, de relaci\u00f3n con el otro y de relaci\u00f3n con lo colectivo. Una relaci\u00f3n con los bienes m\u00e1s libre por el hecho que se utilizan bienes de los cuales no se es propietario. Una relaci\u00f3n con el otro marcada por el proyecto com\u00fan m\u00e1s que por la suma de competencias individuales o de adquisiciones personales. De alguna manera es la experiencia evocada por el papa en relaci\u00f3n con la sobriedad: \u00ablo m\u00e1s de lo menos\u00bb.<\/p>\n<p>Elegir la utilizaci\u00f3n com\u00fan de los bienes m\u00e1s que la utilizaci\u00f3n individual supone, en efecto, cierto desprendimiento sobre el bien. Se pierde el control exclusivo, pero por este hecho se abre a nuevas relaciones as\u00ed que al descubrimiento de otras formas de gesti\u00f3n. La puesta en com\u00fan de los bienes o compartir su utilizaci\u00f3n, como como iniciar un proceso del cual no se conoce la salida pues concierne a un colectivo m\u00e1s que al dominio de cada individuo que participa. El tiempo est\u00e1 as\u00ed privilegiado en relaci\u00f3n con el espacio.<\/p>\n<p><em>Laudato si\u2019<\/em> invita a crear una nueva cultura fundada en el valor relacional de la vida. A trav\u00e9s de los tres que principios que estructuran la enc\u00edclica, puestos en resonancia con las cuatro reglas propuestas en <em>Evangelii Gaudium, <\/em>se ve dibujar un nuevo imaginario del buen vivir que comienza a tomar forma a trav\u00e9s de las m\u00faltiples iniciativas que nos hablan de la autonom\u00eda como interdependencia, de la prosperidad como comuni\u00f3n y de la seguridad como recepci\u00f3n de los inesperado. Una nueva relaci\u00f3n con el otro, con los bienes y con el porvenir caracteriza esta nueva cultura. A nosotros de hacerla vivir y de desplegarla.<\/p>\n<p><strong>ELENA LASIDA<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Profesora en el Institut catholique de Paris<\/em><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Por ello se podr\u00eda relacionar con lo que Christoph Theobald llama un \u00abestilo de comunicaci\u00f3n\u00bb para identificar la presencia de los cristianos en el mundo (ver Christoph THEOBALD, \u00abC\u2019est aujourd\u2019hui le moment favorable\u00bb en Philippe BACQ y Christoph THEOBALD (dir.), <em>Une nouvelle chance pour l\u2019\u00c9vangile. Vers une pastoral de l\u2019engendrement, <\/em>Lumen vitae, Novalis, \u00c9d. de l\u2019Atelier, 2004, p. 47-72), as\u00ed que con \u00abla identidad dial\u00f3gica\u00bb evocada por Alain THOMASSET, \u00abIdentit\u00e9 morale\u00bb, <em>Dictionnaire encyclop\u00e9dique d\u2019\u00e9thique chr\u00e9tienne<\/em>, \u00c9d. du Cerf, coll. \u00abDictionnaires\u00bb, 2013, p. 1107-1115).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Las citas de <em>Laudato Si\u2019 <\/em>y de <em>Evangelii Gaudium <\/em>est\u00e1n tomadas del sitio web del Vaticano: <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/vatican\/es.html\">www.vatican.va\/content\/vatican\/es.html<\/a>. [nota del traductor]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Carta de la Tierra, <\/em>La Haya (29 junio 2000). [nota del traductor]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ver Hannah ARENDT, <em>Condition de l\u2019homme modern <\/em>[1958], Ed. Calman-L\u00e9vy, collecci\u00f3n \u00abAgora\u00bb, 1995.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Para una presentaci\u00f3n general de las nuevas pr\u00e1cticas de emergencia, ver especialmente Bernard PERRET, <em>Au-del\u00e0 del mercado: las nuevas v\u00edas de desmercantilizaci\u00f3n, <\/em>Institut Veblen, \u00c9d. Les petits matins, col. \u00abPolitiques de la transition\u00bb, 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Revue d\u2019\u00e9tique et de th\u00e9ologie morale 2018\/HS (n\u00ba Hors s\u00e9rie) p. 85-101 DOI 10.3917\/retm.299.0085 La enc\u00edclica Laudato si\u2019 propone, a trav\u00e9s la ecolog\u00eda integral, la creaci\u00f3n de una nueva cultura. &hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2643,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"spay_email":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[38,37,1],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/pexels-pixabay-64242-1-scaled.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2641"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2641"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2641\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2645,"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2641\/revisions\/2645"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2643"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2641"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2641"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.riehlatinoamerica.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2641"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}