RIEH _ Una asamblea constituyente con muchas caras

Ahora estamos acostumbrados a ver una pantalla cuadriculada, con las fotos de las personas instaladas en su casa, frente a las cámaras de sus computadoras. La RIEH experimentó un evento de este tipo el 7 de enero de 2022. Se establecieron unas cuarenta conexiones que unían virtualmente Katmandú, en Nepal, con Buenos Aires, en Argentina; Bangui, en la República Centroafricana, con Chang Mai, en Tailandia; Le Mené, en la Bretaña francesa, con Niamey, en Níger. Así, están representados cuatro continentes: América Latina, África, Asia y Europa. Los enlaces suelen ser frágiles porque las conexiones a Internet no siempre son estables. La diversidad de los trajes y de los objetos colgados en la pared atrás de cada persona atestigua la pluralidad de los miembros de la red.
Dominique Lesaffre, presidente de Développement et Civilisations Lebret-Irfed (DCLI) y, como tal, presidente de la RIEH en la forma que la conoce desde hace diez años, modera los debates utilizando las tres lenguas que domina a la perfección.
Todas estas personas, virtualmente juntas, representan a organizaciones que han decidido firmar la Carta Constitutiva del RIEH. Por supuesto, el RIEH ya existe, pero en una forma en la que emana de una organización con sede en París y comúnmente llamada Centro Lebret. Es la AG de DCLI la que elige al Consejo de Administración, que actúa como órgano de dirección de la RIEH. Los coordinadores continentales de la RIEH han sido cooptados por el Consejo de Administración de DCLI y obtienen su legitimidad de este último.
La Carta pone en marcha una lógica diferente, ya que son las organizaciones firmantes las que constituirán en adelante la Asamblea General de la RIEH. También ellas son quienes eligen a sus coordinadores en cada continente; las y los coordinadores continentales constituyen un Comité de Orientación que es el órgano que decide las orientaciones y acciones comunes a toda la red. Según la Carta, hay dos coordinadores para cada continente, una mujer y un hombre.
DCLI, que en esta ocasión tomó el nombre de Développement & Civilisations, sigue desempeñando un papel especial, ya que la RIEH no tiene personalidad jurídica y D&C es la entidad jurídica que apoya administrativa y legalmente a la RIEH. También es DCLI quien asegura la financiación de los órganos internacionales de la RIEH: AG, Comité Directivo y Secretariado Internacional. Los demás miembros, por su parte, aseguran la financiación de las coordinaciones de su continente. Esta posición particular lleva a que el presidente y el tesorero de D&C sean estatutariamente miembros del Comité Directivo, independientemente de la coordinación europea.
Así, la RIEH, de acuerdo con su nombre de red, ya no emana de forma descendente de un centro sino de forma ascendente de sus miembros. Por lo tanto, podemos hablar legítimamente de un paso decisivo, una refundación, como el término Asamblea Constituyente lo testimonia.
